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  • Este catálogo recoge los resultados de la exposición “Solatge”[Solaje], formada por obras creadas por artistas llevaron a cabo una estancia creativa a lo largo del primer año de existencia del programa de residencias de Bòlit (2014/2015). La muestra se pudo visitar en Girona y Alaró (Mallorca) y los trabajos presentan como denominador común la importancia del proceso de creación y el impacto del contexto sobre la idea que acaba motivando la generación y el significado de una obra. El programa de residencias de Bòlit se define como un espacio de intercambio con otros centros y espacios de residencia así como un espacio de creación e investigación.
  • solaje, residencias de artistas, arte contemporáneo, publicación dinámica, cultura digital, ciudad, creación contemporánea, investigación artística, artes visuales, mapping, Bòlit, Le LAIT, La Panacée, Museu de l’Empordà, Addaya, 1646, Son Tugores.
  • Solera es el pósito que deja un líquido en el fondo del recipiente que lo contiene cuando está en reposo, como la madre del vino o el poso del café. La solera que encontraréis en este catálogo la forman las obras creadas por los artistas que hicieron una estancia creativa o residencia a lo largo del primer año de existencia del programa de residencias de Bòlit, iniciado en mayo de 2014. Como una primera sedimentación del proyecto, las obras de los diez artistas residentes han configurado la exposición “Solatge”, que se presentó en 2015 en las salas de Bòlit de Girona para posteriormente itinerar al Casal Son Tugores de Alaró, son también las que ahora dejan pósito en este catálogo. Al mismo tiempo, cada uno de los trabajos presentados es el resultado o solera de la estancia creativa de cada uno de ellos.

    Cabe mencionar que solera también indica un resultado vinculado a una añada, hecho que nos tiene que situar en la idea que, año tras año, se espera una cosecha, una solera y un cupage diferente, por lo que tenemos que entender este catálogo como el resultado de una primera etapa de un programa estable que aspira a vivir un largo recorrido. Dicho programa nos permite obtener, como centro de arte, artistas participantes y al público, nuevos y buenos frutos que estimulen la mirada y la mente.

    Los artistas participantes en este primer año responden a varias iniciativas del centro, como intercambios entre espacios de arte contemporáneo y/o convocatorias para artistas de naturaleza e intencionalidad diversas. En este sentido, es especialmente importante la colaboración mantenida con Addaya Centre d’Art Contemporani, que permitió seleccionar cuatro artistas –Pere Bellès, Andrés Senra, Tomás Pizá y David Crespo- para que realizaran residencias de investigación de un mes de duración en el centro de arte diferente al que tienen más cerca. También es destacable el peso del proyecto ETAC (Espacio Transfronterizo de Arte Contemporáneo), en el cual participan, además de Addaya y el Bòlit, los centros de arte Le LAIT de Albi, La Panacée de Montpellier y el Museo del Empordà de Figueres, y que ha contado con el apoyo de la Euroregión Pirineos Mediterránea. Gracias a la convocatoria internacional ETAC, los artistas Javier Chozas y Jennis Li Cheng Tien hicieron una residencia de seis semanas en Girona.

    Otros artistas residentes fueron seleccionados a través de convocatorias específicas del Bòlit que respondían a diferentes objetivos. Andrés Siri hizo una residencia para la creación de una obra en vídeo que aportara una mirada singular sobre el patrimonio de Girona. Carmen Platero y Teresa Martín hicieron una residencia de vídeo mapping vinculada al FIMG (Festival Internacional de Mapping de Girona). Azahara Cerezo ganó la beca para realizar una residencia de un mes en La Haya, en virtud de un acuerdo de colaboración entre el Bòlit y la asociación de artistas holandesa 1646. Finalmente, el proyecto compartido entre el Bòlit y la Associació Gresol para llevar a cabo una nueva programación estable de arte de acción que heredara los objetivos del festival FEM culminó con la residencia de dos semanas de Elvira Santamaría y Brian Patterson en Girona.

    Navegando por este catálogo veréis que las obras de Solatge son el resultado de la experiencia de investigación de unos artistas de procedencias variadas que se han interesado por el trabajo en una situación no habitual que les predispone a la creación conceptual, crítica o reflexiva. El resultado son pinturas, vídeos, fotografías e instalaciones. Destaca la presencia de un buen número de instalaciones pluridisciplinares que combinan los audiovisuales con otros recursos, como la escultura, la fotografía, el texto o el sonido. No obstante, en todos los casos se ve como los diferentes elementos están dispuestos como parte de una narración. También podemos ver que hay un denominador común en todas ellas: la importancia del proceso de creación y del impacto del contexto sobre la idea que acaba motivando la generación y el significado de una obra.

    Los artistas han realizado proyectos site-specific para el contexto donde han realizado la residencia. Se trata de unos trabajos que son fruto de la mirada singular de artistas procedentes de diferentes lugares del mundo sobre un nuevo sitio que se predisponen a conocer: Javier Chozas, Teresa Martín, Andrés Senra (Madrid), David Crespo (León), Elvira Santamaría (México), Brian Patterson (Reino Unido), Jennis Li Cheng Tien (Berlín), Tomás Pizá (Mallorca), Carmen Platero (Barcelona), Pere Bellès (Cadaqués), Andrés Siri y Azahara Cerezo (Girona).

    Algunos de los trabajos –los de Teresa Martín y Carmen Platero, Andrés Senra, Andrés Siri, Elvira Santamaría y Brian Patterson- suponen una mirada nueva y sugerente sobre la ciudad de Girona. A través del trabajo de estos artistas, conocidos rincones del Casco Viejo, como la puerta de los Apóstoles de la Catedral, los Baños Árabes, el río Oñar, el valle de Sant Daniel y la cisterna del Museo de Historia, toman un nuevo cariz, nos trasladan nuevas ideas o blandan nuevos significados. Otros artistas residentes han encontrado la fuente de inspiración en otros paisajes, como Jennis Li Cheng Tien, que construye una metáfora con las aguas del río Oñar; Tomàs Pizá, que recorre los paisajes más típicos y de postal de la Costa Brava, y David Crespo, que realiza una obra que tiene a los barrios gerundenses de Sant Narcís y de Domeny como protagonistas. Por otro lado, están los dos artistas que han gozado de la beca del Bòlit para hacer una estancia creativa han podido investigar en otros contextos: Pere Bellès realizó una obra sobre Alaró (Mallorca) y Azahara Cerezo tuvo la oportunidad de investigar en La Haya (Holanda) al protagonista de su proyecto. Finalmente, podemos ver la obra de Javier Chozas, artista residente en Girona, que no se circunscribe a un marco territorial, ya que, en su caso, su trabajo es la materialización física de una reflexión.

    El programa de residencias de Bòlit se define como un espacio de intercambio con otros centros y espacios de residencia. La intención es establecer acuerdos que permitan acoger artistas foráneos así como facilitar a los creativos gerundenses la experiencia de residencias artísticas en otras realidades interesantes. También se define como un espacio de creación y de investigación. A los artistas residentes en Girona, Bòlit les facilita las herramientas básicas para que puedan realizar un trabajo de investigación en relación con el contexto de la ciudad de Girona: un apartamento al lado de Bòlit_StNicolau (la capilla románica que es una de las dos sedes expositivas del centro de arte y que se encuentra situada en el corazón del Casco Viejo), así como recursos de trabajo o contactos a la medida de cada participante y proyecto. Durante este primer año, los artistas han trabajado en lugares variados como bibliotecas, el espacio taller que tiene Bòlit en el Centre Cultural la Mercè, el Espai Marfà y espacios patrimoniales singulares como los Baños Árabes, el micvé del Museo de Historia de los Judíos y la carbonera y la cisterna del Museo de Historia de la ciudad.

    Los artistas que participan en el proyecto de residencias lo hacen a partir de un proyecto que previamente han presentado al centro de arte. El proyecto es su hipótesis de trabajo, aunque, in situ, los artistas investiguen, elaboren, confirmen, alteren, modifiquen o rechacen su idea inicial. El espacio de residencia se convierte en el laboratorio de investigación y creación, y la ciudad misma, el objeto de estudio o el ambiente que influye en su investigación, como un cultivo que propicia procesos de serendipidad. Es en la confrontación del artista con su nuevo ambiente que lo acoge cuando se estimula la creación y se motiva la investigación.

    En el artista residente, no hay una mirada neutra ni vaga ni flâneur. La suya es la mirada del investigador, de quien hace investigación, pausadamente o hasta el agotamiento de las posibilidades que tienen a su alcance. Tal y como remarca Andrés Siri cuando explica el proceso de creación de su obra Parpelleig [Parpadeo], “Agotar unos espacios de la ciudad, redescubrir nuevas miradas, nuevos enfoques. Destruir la relación con el lugar, construirla nuevamente. Apartar la imagen de su contenido, explorar las virtudes, posibilidades y limitaciones, ensayar movimientos, encontrar zonas intermedias al blanco y negro, desdibujar las sombras, detener, acelerar o retroceder en el tiempo”.

    Para un artista, disponer de una motivación, de un espacio de creación de una nueva ciudad para descubrir son muchos recursos en un tiempo en el cual el trabajo artístico se caracteriza por la precariedad de los medios que esta profesión tiene a su alcance. Facilitarles el trabajo creativo es una de las principales funciones de un centro de arte de creación contemporánea. Así pues, el proyecto de residencias es uno de los recursos que tiene Bòlit para fomentar la investigación y la creación contemporáneas.

    La apuesta del centro de arte no es el trabajo con la obra material, la ya creada y museizable, sino que es un trabajo que se hace en previsión, antes de la creación de la obra, para favorecer su aparición o la reflexión. No existe medicamento sin trabajo de laboratorio y no existe obra de arte sin proceso creativo. Por esto, en este proyecto ponemos énfasis en la importancia del proceso y en el pensamiento, y enseñamos un resultado final, si existe, o un trabajo en proceso, si es el caso. Promoviendo el acto creativo, ponemos la maceta y la semilla para que se cultive una obra de arte.

    En el programa de residencias no buscamos que los artistas creen obras espectaculares ni que nos entretengan, buscamos que creen obras que dejen rastro y que se relacionen con el contexto, es decir, que tomen significado e intención, en el sentido que indicaba Hans Haacke en sus conversaciones con Bourdieu. 1 Por eso nos interesa reseguir el rastro que los artistas residentes han dejado en el lugar de residencia, pero también la huella que este sitio ha dejado sobre los artistas. He ahí este Solatge.

     

    Carme Sais
    Directora de Bòlit, Centre d’Art Contemporani. Girona

    Exposición Solatge
    Bòlit, Centro de Arte Contemporáneo. Girona
    De junio a agosto de 2015

    Exposición Solatge
    Addaya, Centro de Arte Contemporáneo. Alaró
    De octubre a diciembre de 2015